viernes, 24 de noviembre de 2017
De la fractura a la pérdida
cerré una puerta y abrí una ventana.
Con el corazón líquido colgando
en el labio, con cierta prudencia
y cicatrices circulares en el cuerpo
dejé entrar tus diferencias,
tu claridad,
tu lengua nueva
se acercó lo justo
y deshizo la raya que marca
todo límite
de lo que soy y no,
no te estaba esperando
ni te buscaba
ni tenías por qué haber sido,
pero estás aquí
y llenas mi boca
de presente
al besarnos.
viernes, 20 de octubre de 2017
jueves, 12 de octubre de 2017
Yo no sirvo para poner floreros
en la mesa ni coser dobladillos
porque ciertas reglas lo dicten,
no sé cocinar ni recordar
que a las dos cierra la panadería,
no sé estar atenta en una conversación
sobre lo que ha subido el agua,
tampoco hacer planes para echarle migas
a los patos del estanque los domingos.
Yo me fumo los días y escribo poemas,
no quiero relojes ajenos que me recuerden
que llego tarde a mi propia vida,
voy manteniendo el equilibrio
entre el arranque de ira y la paciencia
en el atasco que conduce al hastío
de ser adulta camino del trabajo.
A mí no me gusta madrugar
me gustan las madrugadas,
me dejo los paraguas en los bares,
me apunto al penúltimo whisky de la noche
mientras dejo fluir mis emociones
y a veces me quedo en punto muerto
en el momento más crítico.
Yo sé estar sola pero también
echar de menos que me recuerden
que se me olvidan las llaves.
No sé mantener la esperanza
ante la certeza de una puerta cerrada
ni sé retener a nadie a mi lado:
los rehenes no me gustan
ni los rompecorazones.
Algunos días mi cabeza es un globo de helio
enganchado en una nube
pero todos los días silbo canciones en el coche
manteniendo el tipo ante las imposturas
consciente del precio de la vida
siendo fundamentalmente mía
dentro de mi desastre.
en la mesa ni coser dobladillos
porque ciertas reglas lo dicten,
no sé cocinar ni recordar
que a las dos cierra la panadería,
no sé estar atenta en una conversación
sobre lo que ha subido el agua,
tampoco hacer planes para echarle migas
a los patos del estanque los domingos.
Yo me fumo los días y escribo poemas,
no quiero relojes ajenos que me recuerden
que llego tarde a mi propia vida,
voy manteniendo el equilibrio
entre el arranque de ira y la paciencia
en el atasco que conduce al hastío
de ser adulta camino del trabajo.
A mí no me gusta madrugar
me gustan las madrugadas,
me dejo los paraguas en los bares,
me apunto al penúltimo whisky de la noche
mientras dejo fluir mis emociones
y a veces me quedo en punto muerto
en el momento más crítico.
Yo sé estar sola pero también
echar de menos que me recuerden
que se me olvidan las llaves.
No sé mantener la esperanza
ante la certeza de una puerta cerrada
ni sé retener a nadie a mi lado:
los rehenes no me gustan
ni los rompecorazones.
Algunos días mi cabeza es un globo de helio
enganchado en una nube
pero todos los días silbo canciones en el coche
manteniendo el tipo ante las imposturas
consciente del precio de la vida
siendo fundamentalmente mía
dentro de mi desastre.
miércoles, 11 de octubre de 2017
Como si nada
como sin memoria
con total frialdad
levó el ancla
que le ataba a mi cuello.
Me dejó dos buques hundidos
y el mapa del tesoro flotando
en el agua.
Cuando llegó el naufragio
no supimos de corrientes marinas.
Oyó el canto de las sirenas,
soltó un remo y se rindió.
Lo que no supo es que había
terminado el temporal de tormenta
al encender de nuevo el faro de sus ojos,
que aprendí la lengua de las ballenas
para contarle mundos nuevos al oído.
Lo que no supe yo es que mintió
con sus palabras y sus besos
y el día menos pensado me dejó
al pie del acantilado un barquito
de papel que no flota y zarpó.
Fue un martes cuando me convertí
en isla y empecé a beber agua salada.
Me tragué las preguntas
las lágrimas
perdí las ganas de hablar.
Desde entonces estoy muda.
domingo, 3 de septiembre de 2017
Lo mejor del turno de noche
es la mañana.
La sensación de llegar a casa
saber donde estoy
y que soy del todo.
Ir de espaldas al mundo
que bosteza al romper el día
mientras me desperezo de sueño.
Entrar en mi cuarto con cautela
y saber que ahora, cuando nadie
espera a nadie, tú cuerpo dormido
permanece hasta mi vuelta.
Entreabres los ojos, sonríes, te giras,
yo sin armadura te abrazo.
De tan sencillo
parece extraordinario.
A veces estalla en duermevela
la pólvora de tus besos en mis labios;
como a un fósforo eufórico de llama azul
me prendes fuego. Luego, calma.
Reniego del amor triste y sus secuelas.
Tú me haces necesaria.
Lo mejor del turno de noche
es la mañana
cuando me duermo en tu espalda
confiada y transparente.
es la mañana.
La sensación de llegar a casa
saber donde estoy
y que soy del todo.
Ir de espaldas al mundo
que bosteza al romper el día
mientras me desperezo de sueño.
Entrar en mi cuarto con cautela
y saber que ahora, cuando nadie
espera a nadie, tú cuerpo dormido
permanece hasta mi vuelta.
Entreabres los ojos, sonríes, te giras,
yo sin armadura te abrazo.
De tan sencillo
parece extraordinario.
A veces estalla en duermevela
la pólvora de tus besos en mis labios;
como a un fósforo eufórico de llama azul
me prendes fuego. Luego, calma.
Reniego del amor triste y sus secuelas.
Tú me haces necesaria.
Lo mejor del turno de noche
es la mañana
cuando me duermo en tu espalda
confiada y transparente.
Imagen: Clare Elsaesser
sábado, 19 de agosto de 2017
Rara vez vuelve el brillo a los ojos
-medio ciegos del agua y sus reflejos-
de quienes huyen del infierno
y reciben el silencio del mundo.
La miseria existe y también los miserables,
cazadores furtivos de los que escapan
despavoridos, y niegan asilo a los desesperados
que abandonan sus casas.
Warsan Shire sabe que no hay tierra prometida:
navegar hacia la niebla
siempre será mejor que la muerte segura.
El Atlántico negro de secuestros y su resaca fantasma,
el Mediterráneo que se traga esperanzas y miedos
¿dónde está el multiplicador de peces?
¿nadie tuvo fe para caminar sobre las aguas?.
Espuma color sangre, un fondo azul cementerio,
piélagos con banderas
y olas de bolardos móviles
abren paso a un yate con caviar iraní
pero no a una patera de hambrientos.
Para esos a los que llaman los Otros
depende de las mareas el trozo de océano
donde pierden el pulso a la supervivencia
sin lápidas, sin historia, sin refugio
donde solo las ballenas lloran sus muertes.
Mientras, sin pudor ni vergüenza
Europe's living a celebration.
Imagen: Rocío Garrido
lunes, 24 de julio de 2017
A mi padre
pienso en ti y desaparecen,
pluma sin pájaro
voz ronca que canta y llora, qué más da.
No me alcanza la lengua para llamarte
y me quiebra el crujido de mi propio peso;
en casa te espero, no llegas
se te cayó la vida a los pies de tu cama.
Este salto de la carne a la nada
- irreversible, sin previo aviso -
sesgó el vuelo en ala rota
y se rompió en el parto la clavícula junio.
Y por eso, ahora, apenas puedo
escribirte nada más que palabras sueltas
como amor, dolor, rabia o siempre.
Menos mal que eres
tú el poema vivo
en medio de tanta muerte.
Imagen: Romina Dughero
sábado, 15 de julio de 2017
viernes, 14 de julio de 2017
domingo, 2 de julio de 2017
Me ha llegado tu mensaje
en forma de carta
insistiendo en repoblar
un amor quemado,
como pasa ahora que todos
lloran por Mazagón y Doñana
después del daño,
pretendiendo reavivar
rescoldos donde tu palabra
es ya deshielo,
ahora que me coges muy lejos
después de levantar cortafuegos
porque yo soplé tus cenizas
para abrirme puertas al mar
y ventanas de par en par
con vistas al campo
el día que me di cuenta
que vas de sombra en sombra
vendiendo la luz que robas
de contadores ajenos,
que eres tentáculo de medusa
que hasta cortado de cuajo
envenena.
Soy mi propia estrella.
Fugazmente tuya:
NO.
en forma de carta
insistiendo en repoblar
un amor quemado,
como pasa ahora que todos
lloran por Mazagón y Doñana
después del daño,
pretendiendo reavivar
rescoldos donde tu palabra
es ya deshielo,
ahora que me coges muy lejos
después de levantar cortafuegos
porque yo soplé tus cenizas
para abrirme puertas al mar
y ventanas de par en par
con vistas al campo
el día que me di cuenta
que vas de sombra en sombra
vendiendo la luz que robas
de contadores ajenos,
que eres tentáculo de medusa
que hasta cortado de cuajo
envenena.
Soy mi propia estrella.
Fugazmente tuya:
NO.
sábado, 1 de julio de 2017
domingo, 11 de junio de 2017
jueves, 1 de junio de 2017
Hoy hace noche de blues
por eso escucho a Dire Straits.
Tu nombre sigue ladrándome
dentro del pulmón izquierdo.
Es por eso que hiperventilo
y sigo oyendo murmullos
de caracolas en tu boca
como si me trajeras
todo el lenguaje marino.
Me imagino girando la rueda
en sentido inverso al tiempo
como si pudiera volver al segundo
antes de oírte por primera vez.
Desde entonces tengo el corazón
hiperactivo y un amor desarraigado
como un hogar sin casa.
Algunas noches te sueño en azul
-dicen que es un color cálido-
Me prendo a tu luz
como si yo fuera vela.
y me pregunto por qué
se reconoce la gente
para después perderse.
Primero intenté olvidarte,
ahora intento no quererte.
Todo parece distorsionado
para dar la última vuelta de tuerca.
Los placeres fingidos, la pasión extinta
las palabras flecha,
la última ola que colme el vaso.
-dicen que es un color cálido-
Me prendo a tu luz
como si yo fuera vela.
y me pregunto por qué
se reconoce la gente
para después perderse.
Primero intenté olvidarte,
ahora intento no quererte.
Todo parece distorsionado
para dar la última vuelta de tuerca.
Los placeres fingidos, la pasión extinta
las palabras flecha,
la última ola que colme el vaso.
Imagen: Silvia Grav
sábado, 27 de mayo de 2017
Se camuflan las estrías
de palabras afiladas
aguantando con elegancia
los fracasos,
resumiendo cualquier historia
a un casi cínico «no pudo ser»,
pulverizando cualquier estigma
de un amor letal
y terminal
con morfina.
Se aplaca la rabia
de la impotencia y su peligro
disimulando no escuchar
el ruido
del motor de un coche
que se aleja,
de una ola que se despide
y se rompe,
de un golpe de nudillos
que esconda lo hipersensible.
Corren tiempos difíciles
para la tristeza,
ya no puede una quedarse
mustia,
abandonarse en un rincón
unos días, unas horas;
no está de moda,
es obligatorio ser feliz
y publicarlo.
martes, 16 de mayo de 2017
Me arranqué el corazón y lo tiré al río
para ir por la vida como vas tú,
total, a mí ya no me servía
un corazón helado ¿a dónde va?.
Un rato después de nuevo hervía
vi cómo el agua empezó a humear.
¡Cómo iba a dejarlo allí!
si al fin y al cabo era mío.
Tarareaba Cry Me a River
hipotérmico perdido
y lo metí entre algodones.
Lo distraigo con papiroflexia,
le invento peces que vuelan...
Pero está de piedra como una gárgola
cuanto más quiero tocarle fibra
más resistencia opone a palpitar.
Y aquí estoy, alimentándolo de versos.
Los poemas que nadie le dedica
se los escribo yo.
para ir por la vida como vas tú,
total, a mí ya no me servía
un corazón helado ¿a dónde va?.
Un rato después de nuevo hervía
vi cómo el agua empezó a humear.
¡Cómo iba a dejarlo allí!
si al fin y al cabo era mío.
Tarareaba Cry Me a River
hipotérmico perdido
y lo metí entre algodones.
Lo distraigo con papiroflexia,
le invento peces que vuelan...
Pero está de piedra como una gárgola
cuanto más quiero tocarle fibra
más resistencia opone a palpitar.
Y aquí estoy, alimentándolo de versos.
Los poemas que nadie le dedica
se los escribo yo.
domingo, 7 de mayo de 2017
Hay un abismo que me separa de tu lado
y siempre es más ancho que mi salto.
Va por delante mi sombra, ella te alcanza
mientras yo me agarro a los trazos
desdibujados de la memoria:
los segundos tras el beso,
los dos minutos y medio de mirarse intenso,
el eco que dejó tu voz al pronunciar mi nombre,
el pequeño silencio detrás de una coma,
ese intuir que precede al gesto.
Todo se puso en su sitio cuando cogiste mi mano.
Quise –ilusa- darle un giro a la vida
colgada de tu cuello como una bufanda,
desterrar todo el espacio que invade
la nada más absoluta, ocupar la ausencia,
desafiar la lógica de los espejos.
Pero en esta primavera que se te parece tanto
la lluvia caerá mañana despacito
y tú no estarás aquí para contarlo.
y siempre es más ancho que mi salto.
Va por delante mi sombra, ella te alcanza
mientras yo me agarro a los trazos
desdibujados de la memoria:
los segundos tras el beso,
los dos minutos y medio de mirarse intenso,
el eco que dejó tu voz al pronunciar mi nombre,
el pequeño silencio detrás de una coma,
ese intuir que precede al gesto.
Todo se puso en su sitio cuando cogiste mi mano.
Quise –ilusa- darle un giro a la vida
colgada de tu cuello como una bufanda,
desterrar todo el espacio que invade
la nada más absoluta, ocupar la ausencia,
desafiar la lógica de los espejos.
Pero en esta primavera que se te parece tanto
la lluvia caerá mañana despacito
y tú no estarás aquí para contarlo.
martes, 2 de mayo de 2017
Dentro, existen los intersticios, espacios
huecos, por donde se cuela la angustia y se hace
una casa en cualquier tejido del ventrículo
izquierdo, como un parásito que se alimenta
de ti y lo deja todo como un campo baldío.
A medida que va engullendo los músculos
va transformándose en estructuras de soledad
o tristeza, carcome los impulsos eléctricos de luz
y te deja frágil como una niña, que perdida
en una ciudad, espera llorando a que la lleven a casa.
Solo aplicar calor cada ocho horas como un parche
sobre la parte herida, puede regenerar la materia
o quizá no, y así te mueves por la vida, según los días,
acusada de blanda por deshacerte en ternura
y de dura cuando ya te ha hecho inmune.
huecos, por donde se cuela la angustia y se hace
una casa en cualquier tejido del ventrículo
izquierdo, como un parásito que se alimenta
de ti y lo deja todo como un campo baldío.
A medida que va engullendo los músculos
va transformándose en estructuras de soledad
o tristeza, carcome los impulsos eléctricos de luz
y te deja frágil como una niña, que perdida
en una ciudad, espera llorando a que la lleven a casa.
Solo aplicar calor cada ocho horas como un parche
sobre la parte herida, puede regenerar la materia
o quizá no, y así te mueves por la vida, según los días,
acusada de blanda por deshacerte en ternura
y de dura cuando ya te ha hecho inmune.
jueves, 20 de abril de 2017
jueves, 30 de marzo de 2017
Inútil. Todo parece inútil. Podríamos
poner en luces de neón
todos los nombres que existieron,
porque existieron, y rompieron
los bucles de lo inexplicable,
ser mujer y empuñar la pluma
con la osadía de ocupar un lugar, el suyo,
sinónimo de género neutro.
Las Zenobias del veintisiete -y las de antes-,
las que se quedaron Sinsombrero,
las Penélopes que sufrieron cien mil Ulises,
-y las de después-, el resplandor eclipsado
de la generacion Beat, o la poeta en Nueva York
interrogándose a ella misma en Cherry Lane.
Por aquella arteria, abierta a bombas, trece rosas
desangradas. A quien rompía moldes,
el exilio o silenciadas, ¿acaso no es lo mismo?.
Se atrevieron a desear quienes eran deseadas.
Inútil. Volaron en la cometa por un tiempo,
y sopló en su contra
el viento del olvido
y aquella Residencia truncada en asilo femenino,
de entonces, y la Biblioteca de Mujeres de Madrid
de la que nadie sabe, de ahora, todo y nada,
manchas de tiza que alguien borró con el dedo.
La memoria miente.
La Historia más.
Siempre estuvieron, sin embargo.
poner en luces de neón
todos los nombres que existieron,
porque existieron, y rompieron
los bucles de lo inexplicable,
ser mujer y empuñar la pluma
con la osadía de ocupar un lugar, el suyo,
sinónimo de género neutro.
Las Zenobias del veintisiete -y las de antes-,
las que se quedaron Sinsombrero,
las Penélopes que sufrieron cien mil Ulises,
-y las de después-, el resplandor eclipsado
de la generacion Beat, o la poeta en Nueva York
interrogándose a ella misma en Cherry Lane.
Por aquella arteria, abierta a bombas, trece rosas
desangradas. A quien rompía moldes,
el exilio o silenciadas, ¿acaso no es lo mismo?.
Se atrevieron a desear quienes eran deseadas.
Inútil. Volaron en la cometa por un tiempo,
y sopló en su contra
el viento del olvido
y aquella Residencia truncada en asilo femenino,
de entonces, y la Biblioteca de Mujeres de Madrid
de la que nadie sabe, de ahora, todo y nada,
manchas de tiza que alguien borró con el dedo.
La memoria miente.
La Historia más.
Siempre estuvieron, sin embargo.
martes, 28 de marzo de 2017
Rompiendo tus propios muros
para venir hacia mi, te admiraba.
Intuía tu manera vertiginosa de ser
en la vida, de dar y quitar
en el mismo segundo.
Construir una pasión a la que
entregarse requería correr el riesgo.
Conocía tu manera intensa de dudar
de todo, de abrir e impedir
el paso a la luz como si nada.
El tic tac de tu corazón agotó el plazo
sentenciando prescritos los sentimientos.
No podía ser cierto y no lo fue.
Te faltó amor para poder quererme.
Es el olvido el medio donde mejor te mueves.
para venir hacia mi, te admiraba.
Intuía tu manera vertiginosa de ser
en la vida, de dar y quitar
en el mismo segundo.
Construir una pasión a la que
entregarse requería correr el riesgo.
Conocía tu manera intensa de dudar
de todo, de abrir e impedir
el paso a la luz como si nada.
El tic tac de tu corazón agotó el plazo
sentenciando prescritos los sentimientos.
No podía ser cierto y no lo fue.
Te faltó amor para poder quererme.
Es el olvido el medio donde mejor te mueves.
miércoles, 15 de marzo de 2017
El duro invierno se queda aquí:
dejo atrás las mantas y el hastío,
ya no es época de frío y castañas.
Aparto los abandonos
el perfumen corrosivo,
destrozo los moldes,
me salgo de las guerras
ganadas o perdidas,
no transito caminos ajenos,
conjugo en presente continuo.
Abril siempre me atrapa
y camino descalza
por donde su luz me lleva
haciéndome cosquillas.
Ahora me inundo de sales,
de ardor, de brotes nuevos
y se estrena el mundo
como si nada existiera antes,
el tiempo ya no separa,
mi latido es de amor
no de miedo.
Y no me resisto:
pienso caer en todas sus tentaciones,
estoy hecha de carne y besos
-respiro aliviada-.
Me reinvento como las olas
y surge la palabra alegría,
la pasión de una loca
que aún muere por un verso
en un poema sin rima.
Primavera por los cuatro costados
que viene a revolucionar mi vida
y yo poniéndolo todo
perdido de sueños.
dejo atrás las mantas y el hastío,
ya no es época de frío y castañas.
Aparto los abandonos
el perfumen corrosivo,
destrozo los moldes,
me salgo de las guerras
ganadas o perdidas,
no transito caminos ajenos,
conjugo en presente continuo.
Abril siempre me atrapa
y camino descalza
por donde su luz me lleva
haciéndome cosquillas.
Ahora me inundo de sales,
de ardor, de brotes nuevos
y se estrena el mundo
como si nada existiera antes,
el tiempo ya no separa,
mi latido es de amor
no de miedo.
Y no me resisto:
pienso caer en todas sus tentaciones,
estoy hecha de carne y besos
-respiro aliviada-.
Me reinvento como las olas
y surge la palabra alegría,
la pasión de una loca
que aún muere por un verso
en un poema sin rima.
Primavera por los cuatro costados
que viene a revolucionar mi vida
y yo poniéndolo todo
perdido de sueños.
martes, 14 de marzo de 2017
lunes, 13 de marzo de 2017
De sobra sabía
que quererte
era arriesgado
por abrir
mi corazón invisible
y que surjas
y que surjas
tal y como eres
y me leas
sin que lo que duele
por defecto
nos descomponga
nos descomponga
y gane
cada vez que una sombra
desdibuje la realidad.
De sobra sabía
cada vez que una sombra
desdibuje la realidad.
De sobra sabía
que tenerte
era delicado
como pensar
tu nombre
y que me escucharas
y que me escucharas
aunque nunca vinieras
y haya solo
lo que falta
lo que falta
tan hueco
como el agujero
que me he hecho dentro
que me he hecho dentro
por confiar
domingo, 5 de marzo de 2017
La fugacidad
de cada palabra de lengua a lengua
la fórmula sólida
de cualquier te quiero
cerca ya de rozar una boca
y pistas
guiños
y la pausa
del pero
descolgado como una araña
por una pata
pendiente de bajar
que se encarga de arrancar
en fuera de juego
magia
corazón
y cuerpo
a los ya no más los de entonces
vuelve intermitente el aire fresco
deja las sábanas bien estiradas
las camas hechas,
el dibujo pendiente en boceto
por si acaso.
de cada palabra de lengua a lengua
la fórmula sólida
de cualquier te quiero
cerca ya de rozar una boca
y pistas
guiños
y la pausa
del pero
descolgado como una araña
por una pata
pendiente de bajar
que se encarga de arrancar
en fuera de juego
magia
corazón
y cuerpo
a los ya no más los de entonces
vuelve intermitente el aire fresco
deja las sábanas bien estiradas
las camas hechas,
el dibujo pendiente en boceto
por si acaso.
Imagen: Christian Sampson
miércoles, 1 de marzo de 2017
Sin volver la mirada, casi,
me voy a mi otro mundo
y aquí trato de seguir con la vista
aquel lejano paisaje
donde te encuentras,
del que tengo que ausentarme
y echarme la voluntad a la espalda
para seguir caminando,
donde la distancia me lleva,
lejos de ti,
lejos de mí,
y, a veces en la frontera,
horizonte negro cuando me voy
que sin moverme ni un centímetro
es de verde azulado cuando vuelvo.
me voy a mi otro mundo
y aquí trato de seguir con la vista
aquel lejano paisaje
donde te encuentras,
del que tengo que ausentarme
y echarme la voluntad a la espalda
para seguir caminando,
donde la distancia me lleva,
lejos de ti,
lejos de mí,
y, a veces en la frontera,
horizonte negro cuando me voy
que sin moverme ni un centímetro
es de verde azulado cuando vuelvo.
miércoles, 22 de febrero de 2017
Viajé por los mapas de tu cuerpo,
leí las líneas continuas
que indicaban tus manos,
hice escala en todos los aeropuertos
de tu sexo,
pasé los controles de seguridad
de tus miedos,
di la vuelta al mundo partido
en dos mitades de tus labios.
Al volver deshice el equipaje
revelé las fotos de mis retinas
y guardé el souvenir de tu silencio.
El amor fue un suburbio
en la ciudad del deseo
y nosotros dos turistas
de una noche
de placer.
leí las líneas continuas
que indicaban tus manos,
hice escala en todos los aeropuertos
de tu sexo,
pasé los controles de seguridad
de tus miedos,
di la vuelta al mundo partido
en dos mitades de tus labios.
Al volver deshice el equipaje
revelé las fotos de mis retinas
y guardé el souvenir de tu silencio.
El amor fue un suburbio
en la ciudad del deseo
y nosotros dos turistas
de una noche
de placer.
jueves, 16 de febrero de 2017
sábado, 11 de febrero de 2017
Por cada vez que he muerto
me ha costado demasiado
nacerme de nuevo.
La que nunca he sido
y la que no me atreví a ser
las desterré en una especie de limbo.
Vengo al mundo agujero,
temor, desgarro, gota de agua
que tiembla.
Me llamo yo misma
para ver si aún estoy
pero fue en mi intento de reconciliar
la que fui y la que soy
-en este y en mis otros mundos-
que surgió de mí
una voz nombrándome.
me ha costado demasiado
nacerme de nuevo.
La que nunca he sido
y la que no me atreví a ser
las desterré en una especie de limbo.
Vengo al mundo agujero,
temor, desgarro, gota de agua
que tiembla.
Me llamo yo misma
para ver si aún estoy
pero fue en mi intento de reconciliar
la que fui y la que soy
-en este y en mis otros mundos-
que surgió de mí
una voz nombrándome.
viernes, 10 de febrero de 2017
Yo me levantaré de nuevo
cuando vuelva a ver
todo el espacio libre que me queda
dentro de mí sin ti,
cuantos caminos, cuanta vida
esperando a que yo me despiertete
y ponga el un pie en el suelo
y después el otro
y después el fin a tu esclavitud.
Yo me levantaré de mis propias
no-luchas, de tu no-amor
y de mis propios no-cielos
cuando deje de girar el vinilo
hacia atrás escuchando un mensaje
que me impide que avance,
cuando afronte que tu espalda
es más ancha porque no das la cara
pero no porque seas más fuerte.
Yo me levantaré y caminaré libre,
he descubierto un ser no previsto que soy yo
porque, a pesar de todo, soy península
pero tú serás una isla para siempre
donde solo se posan las aves migratorias
donde nadie acudirá cuando muevas la cola
donde podrás seguir siendo el rey del mambo
número ocho o lo que es lo mismo el rey
de nada, igual a algo que se desvanece solo.
cuando vuelva a ver
todo el espacio libre que me queda
dentro de mí sin ti,
cuantos caminos, cuanta vida
esperando a que yo me despiertete
y ponga el un pie en el suelo
y después el otro
y después el fin a tu esclavitud.
Yo me levantaré de mis propias
no-luchas, de tu no-amor
y de mis propios no-cielos
cuando deje de girar el vinilo
hacia atrás escuchando un mensaje
que me impide que avance,
cuando afronte que tu espalda
es más ancha porque no das la cara
pero no porque seas más fuerte.
Yo me levantaré y caminaré libre,
he descubierto un ser no previsto que soy yo
porque, a pesar de todo, soy península
pero tú serás una isla para siempre
donde solo se posan las aves migratorias
donde nadie acudirá cuando muevas la cola
donde podrás seguir siendo el rey del mambo
número ocho o lo que es lo mismo el rey
de nada, igual a algo que se desvanece solo.
lunes, 6 de febrero de 2017
domingo, 5 de febrero de 2017
lunes, 30 de enero de 2017
Sobre el fuego de la rabia
del zarpazo
hierve otra vez sangre
derramada
y es imprescindible
exigir
gritar
limarse las uñas
hasta que sean garras,
defenderse
a vida o a muerte
de este puto mundo machista
de lacitos y silencios
que cada vez que asesinan
a una mujer,
antes de girar
la cabeza hacia otro lado,
mira
pero no ve.
del zarpazo
hierve otra vez sangre
derramada
y es imprescindible
exigir
gritar
limarse las uñas
hasta que sean garras,
defenderse
a vida o a muerte
de este puto mundo machista
de lacitos y silencios
que cada vez que asesinan
a una mujer,
antes de girar
la cabeza hacia otro lado,
mira
pero no ve.
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