viernes, 24 de noviembre de 2017


De la fractura a la pérdida
cerré una puerta y abrí una ventana.

Con el corazón líquido colgando
en el labio, con cierta prudencia
y cicatrices circulares en el cuerpo
dejé entrar tus diferencias,
tu claridad,

tu lengua nueva
se acercó lo justo
y deshizo la raya que marca
todo límite
de lo que soy y no,

no te estaba esperando
ni te buscaba
ni tenías por qué haber sido,


pero estás aquí
y llenas mi boca
de presente
al besarnos.


jueves, 12 de octubre de 2017

Yo no sirvo para poner floreros
en la mesa ni coser dobladillos
porque ciertas reglas lo dicten,
no sé cocinar ni recordar
que a las dos cierra la panadería,
no sé estar atenta en una conversación
sobre lo que ha subido el agua,
tampoco hacer planes para echarle migas
a los patos del estanque los domingos.

Yo me fumo los días y escribo poemas,
no quiero relojes ajenos que me recuerden
que llego tarde a mi propia vida,
voy manteniendo el equilibrio
entre el arranque de ira y la paciencia
en el atasco que conduce al hastío
de ser adulta camino del trabajo.

A mí no me gusta madrugar
me gustan las madrugadas,
me dejo los paraguas en los bares,
me apunto al penúltimo whisky de la noche
mientras dejo fluir mis emociones
y a veces me quedo en punto muerto
en el momento más crítico.

Yo sé estar sola pero también
echar de menos que me recuerden
que se me olvidan las llaves.
No sé mantener la esperanza
ante la certeza de una puerta cerrada
ni sé retener a nadie a mi lado:
los rehenes no me gustan
ni los rompecorazones.

Algunos días mi cabeza es un globo de helio
enganchado en una nube
pero todos los días silbo canciones en el coche
manteniendo el tipo ante las imposturas
consciente del precio de la vida
siendo fundamentalmente mía
dentro de mi desastre.

Imagen: Johan Fournier

miércoles, 11 de octubre de 2017


Como si nada
como sin memoria
con total frialdad
levó el ancla
que le ataba a mi cuello.

Me dejó dos buques hundidos
y el mapa del tesoro flotando
en el agua.

Cuando llegó el naufragio
no supimos de corrientes marinas.
Oyó el canto de las sirenas,
soltó un remo y se rindió.

Lo que no supo es que había
terminado el temporal de tormenta
al encender de nuevo el faro de sus ojos,
que aprendí la lengua de las ballenas
para contarle mundos nuevos al oído.

Lo que no supe yo es que mintió
con sus palabras y sus besos
y el día menos pensado me dejó
al pie del acantilado un barquito
de papel que no flota y zarpó.

Fue un martes cuando me convertí
en isla y empecé a beber agua salada.

Me tragué las preguntas
las lágrimas
perdí las ganas de hablar.

Desde entonces estoy muda.


miércoles, 13 de septiembre de 2017

domingo, 3 de septiembre de 2017

Lo mejor del turno de noche
es la mañana.

La sensación de llegar a casa
saber donde estoy
y que soy del todo.

Ir de espaldas al mundo
que bosteza al romper el día
mientras me desperezo de sueño.

Entrar en mi cuarto con cautela
y saber que ahora, cuando nadie
espera a nadie, tú cuerpo dormido
permanece hasta mi vuelta.

Entreabres los ojos, sonríes, te giras,
yo sin armadura te abrazo.
De tan sencillo
parece extraordinario.

A veces estalla en duermevela
la pólvora de tus besos en mis labios;
como a un fósforo eufórico de llama azul
me prendes fuego. Luego, la calma.

Reniego del amor triste y sus secuelas.
Tú me haces necesaria.

Lo mejor del turno de noche
es la mañana
cuando me duermo en tu espalda
confiada y transparente.

Imagen: Clare Elsaesser




sábado, 19 de agosto de 2017


Rara vez vuelve el brillo a los ojos
-medio ciegos del agua y sus reflejos-
de quienes huyen del infierno
y reciben el silencio del mundo.

La miseria existe y también los miserables,
cazadores furtivos de los que escapan
despavoridos, y niegan asilo a los desesperados
que abandonan sus casas.

Warsan Shire sabe que no hay tierra prometida:
navegar hacia la niebla
siempre será mejor que la muerte segura.

El Atlántico negro de secuestros y su resaca fantasma,
el Mediterráneo que se traga esperanzas y miedos
¿dónde está el multiplicador de peces?
¿nadie tuvo fe para caminar sobre las aguas?.

Espuma color sangre, un mar azul cementerio,
océanos con banderas
y olas de bolardos móviles
abren paso a un yate con caviar iraní
pero no a una patera de hambrientos.

¿Hacia dónde vamos en esta deriva inhumana?.
La vida de nadie tiene sentido
si viene prescrita sin conciencia.
¿Por qué no miramos el fondo del mar,
o mejor, de nosotros mismos
y sí el de la cerveza?.

Porque resulta que para algunos
-esos a los que llaman los Otros-
depende de las mareas el trozo de océano
donde pierden el pulso a la supervivencia
sin lápidas, sin historia, sin refugio
donde solo las ballenas lloran sus muertes.

Mientras, sin pudor ni vergüenza
Europe's living a celebration.


Imagen: Rocío Garrido


lunes, 24 de julio de 2017

                                                  A mi padre

Desplomadas ya no vuelan las palabras
pienso en ti y desaparecen,
pluma sin pájaro
voz ronca que canta y llora, qué más da.

No me alcanza la lengua para llamarte
y me quiebra el crujido de mi propio peso;
en casa te espero, no llegas
se te cayó la vida a los pies de tu cama.

Este salto de la carne a la nada
- irreversible, sin previo aviso -
sesgó el vuelo en ala rota
y se rompió en el parto la clavícula junio.

Y por eso, ahora, apenas puedo
escribirte nada más que palabras sueltas
como amor, dolor, rabia o siempre.

Menos mal que eres
tú el poema vivo
en medio de tanta muerte.

Imagen: Romina Dughero