martes, 22 de noviembre de 2016

Tanto buscar
el infinito remoto en el horizonte,
líneas rectas
de paisajes vacíos,
bosques de maleza y Tierra
enmarañados de brazos largos,
dificultando la vista
de un Cielo
lejos de la última casilla.
Rueda la piedra por la rayuela
y tropieza de repente con tu pie.
Veo que todo era más sencillo,
el infinito se reduce a tu llegada
como un milagro a mi vida
cuando vienes de comprar el pan
y traes la puesta de sol
en tus ojos.

Imagen: Loui Jover


martes, 15 de noviembre de 2016

Me he levantado hoy
con la estupidez pegada en la frente
otra vez queriendo ser botón
para el ojal de tu ombligo.
Mientras removía el azúcar
en mi taza, me vi tan ridícula
como el tintineo de la cucharilla,
tan agudo para el tímpano
de una recién levantada.
Mirando las ondas del café me dio por pensar
que el olvido disuelve todo en cuestión de segundos
y, si no estás a la altura de la indiferencia,
te arrastra al fondo en círculos concéntricos.
Después he pensado en ti
y en cómo las personas sensibles
suben de estatura unos centímetros si se endurecen.
¡Para qué vamos a engañarnos!,
yo no sé de despedidas y tú no eres de regresos.
Me he puesto de pie y me han crujido los huesos.
He sentido que es de esas cosas que no mienten
y he ido a medirme en la antigua marca de la pared.
De pronto he crecido y no es por la fiebre.


Me iré, posiblemente,
hasta de mí misma,
sin maletas ni billetes,
sin adioses ni hasta luegos,
ciega y loca hasta los pelos,
por el atajo que me quiebra
la voz a cada tramo, que muere
en silencio, rota, y sumergidas
las manos en el veneno
dejar que se erice la vida
en los ojos de nuevo.


domingo, 13 de noviembre de 2016

Suena el timbre y eres tú
cuando ya no te esperaba;
apareces con esa sonrisa
canalla y esa mirada tuya
descarada con la que me provocas.
No digas ni una palabra,
esto es un atraco a piel armada.
Tal vez mañana nos denuncien
por alterar el orden público.
No me importa. En mi casa
hay jornada de piernas abiertas,
de derroche, de barra libre.
Aquí no hay más escándalo
que tú y yo bajo las sábanas.


jueves, 10 de noviembre de 2016

Escribo en primera persona
lo que me ha sucedido
y lo que no.


Cuelgan restos de un sueño
del mechón de tu pelo,
náufrago en esta isla de realidad
del día que comienza.

Viajaste a un lugar ingrávido;
no pesaban los huesos,
no había adherencias al mundo,
veías flotar el dolor en la atmósfera
pasando de largo como algo ligero.

Semidespierta no sabes dónde ir
ni desde dónde regresar
frágil reflejo inexplicable
de una ilusión óptica.

Y te lavas la cara, te miras al espejo
-la sensación persiste,
apenas quedan restos-,
es inútil intentar retener
lo que fuiste
que ya se está yendo.

Imagen: Willy Ronis



jueves, 3 de noviembre de 2016



De San Pablo a Charles de Gaulle
del Prat a Heathrow
de Barajas a Manises
de José Martí a Marco Polo
de mi casa a tu cama
de tu cama a la calle,
en un banco de un parque
en una terraza cualquiera
en la 303 de ayer
en la 507 de mañana,
en la Calleja de las Flores
en Cibeles y en Santa Cruz
en la Quinta Avenida,
prometo ponerle los pelos de punta
a la rutina,
comernos las mañanas con la risa
en los talones
y amarte
todos los días de mi vida.